|
El Partido Popular logró el martes pasado en el Congreso apoyo suficiente para sacar adelante una propuesta acertada en la que se insta al Gobierno a suspender la construcción del túnel del AVE entre Sants y La Sagrera, por el grave riesgo que suponen para la Sagrada Familia. La moción es consecuencia de una interpelación del diputado Jorge Fernández Díaz, quien el miércoles solicitó al ministro de Fomento la paralización de dichas obras, que pasan a 4 metros de los cimientos de la Sagrada Familia.
Blanco argumentó este martes que la paralización de las obras implican un alto coste económico y acusó al PP de promover esta iniciativa a unos meses de las elecciones catalanas. Fernández Díaz, que ha logrado el apoyo de todos los grupos de la Cámara a excepción del PSOE y de los dos diputados de IU-ICV, replicó que ante la existencia de un trazado alternativo, que en su día contó con consenso y no tuvo ninguna alegación en contra, sería posible modificar el proyecto sin que tuviera repercusiones económicas importantes y sin dilatar la construcción de la línea.
Fernández Díaz pidió a Blanco que respete las decisiones del Ayuntamiento de Barcelona y del Parlamento catalán, que se han pronunciado a favor de suspender las obras y de modificar el trazado, y que también se tengan en cuenta los numerosos informes técnicos que advierten de riesgos para el monumento de Gaudí. El trazado que se está ejecutando fue diseñado y acordado en 2002, con el Gobierno del PP. Lo que sí es verdad, según Blanco, es que la Sagrada Familia presenta riesgos por su sobrepeso, tal y como aseguran informes técnicos como uno de la Unesco, la cuál no aconseja paralizar las obras del AVE a su paso por la Sagrada Familia. |